lunes, 29 de octubre de 2018

ELENCO: UN ANGEL EN NAVIDAD


Un ángel en Navidad

Descripción: Guión corto navideño. Gerardo no tiene dinero para comprar los regalos de sus hijos, pero una inesperada ayuda salvará la Navidad de su familia.

Personajes: Gerardo, Carmen, Luisito, Ángela, Don Evaristo, hombre vestido de Santa
                                               
                                                               PRIMER ACTO

Gerardo se encuentra en la oficina, a punto de marcharse. Tímidamente se acerca al escritorio de don Evaristo, su jefe, quien está haciendo unas cuentas y refunfuñando.
Don Evaristo: ¿Se le ofrece algo, Gerardo?
Gerardo: Me da mucha pena con usted, don Evaristo. Pero tengo que pedirle un adelanto.
Don Evaristo: ¿Qué pasó con el adelanto que le di el mes pasado?
Gerardo: Lo usé para pagar el tratamiento de mi mujer, usted sabe que está muy enferma. Mañana es Nochebuena y luego Navidad, y necesito comprar regalos para mis hijos.
Don Evaristo: Pero usted también sabe que el dinero no crece el los árboles, ¿no? ¡No puedo estar resolviéndole la vida a cada minuto!
Gerardo: Ya lo sé y por eso le prometo trabajar horas extras, incluso en Año Nuevo si quiere.
Don Evaristo: No tengo tiempo para esto, Gerardo. Retírese de una buena vez y déjeme tranquilo.
Gerardo se marcha de escena, muy abatido.
                                                   



                                                  SEGUNDO ACTO

En la calle, Gerardo le echa un vistazo a su billetera y solo encuentra un par de monedas.

Gerardo: ¿Y ahora qué voy a hacer? Sin ese dinero, no podré darle a mi familia la Navidad que se merece. No podría soportarlo.

Suspira y se guarda la cartera.

Gerardo: Que duro es don Evaristo, pero supongo que tiene razón, nadie puede resolverme la vida.

Pasa al lado de un hombre vestido de Santa con una campana, que está recolectando dinero para los niños pobres y pone una moneda en su taza.

Hombre: Muchas gracias, señor. Que Dios se lo pague.

Gerardo: Que al menos esos niños tengan una mejor Navidad que yo.

Hombre: ¿Por qué esa cara larga, amigo? No sé que problemas tenga, pero le aseguro que los malos tiempos no duran para siempre. Vaya a casa y dele un beso a su familia, ¡hoy Dios nos bendice a todos!



                                                       TERCER ACTO

Gerardo entra en su casa desanimado y enseguida es recibido por Carmen, su esposa.

Carmen: ¿Dónde te habías metido? Estábamos preocupados por ti.

Gerardo: Carmen, lo siento… hay algo que tengo que decirte…

Carmen: Tu jefe vino esta tarde a dejarte tu aguinaldo. Dijo que se te había olvidado al salir de la oficina.

Gerardo: ¿Cómo dices?

Carmen: También trajo unos regalos para los niños y una cena deliciosa que prepararon en un restaurante. Dijo que no iba a poder disfrutar de ella en su casa, porque tenía que salir de viaje urgentemente. Lo invité a quedarse, pero no podía.

Gerardo: Imposible.

Carmen: Además, también me dejó algunas medicinas. Me siento mucho mejor, ¿sabes?

Salen Luisito y Ángela, los niños de Gerardo, con juguetes en las manos.

Luisito: ¡Papá, mira el camión que me regaló don Evaristo!

Ángela: A mí me trajo esta muñeca.

Gerardo: Dios mío y yo que siempre que pensé que ese hombre tenía el corazón se piedra.

La familia se sienta en el sofá.

Gerardo: Creo que fuimos afortunados de tener a un ángel silencioso. Dios bendiga a don Evaristo y a todos.
FIN


GUION TEATRAL PARA TEATRO Y DESARROLLO DE LA PERSONALIDAD-NOV 2018


LOS TRES HIJOS DEL REY
Personajes:
Rey Moro
Jamet, hijo mayor
Omar, segundo hijo
Asad, hijo menor
Consejero
Ayuda de cámara
Sirviente uno
Sirviente dos y más, si se quiere
Tomado del Libro de los Ejemplos del Infante Don Juan Manuel
Escenografía
Acto 1, 2 y 3:
Recámara del rey. Al fondo, una o dos ventanas en el estilo de la arquitectura árabe. Varios cojines en el suelo. Un banco cubierto por una tela y un taburete.
Ideas para la representación
Será más sencillo y divertido que ustedes mismos sean los actores y puedan así hacer todos los gestos y ademanes que están indicados en las acotaciones, o sea, usar mucha mímica.
El vestuario se puede hacer más o menos como se ve en esta imagen, con papel crepé o con telas corrientes, o si no, bastarán turbantes en la cabeza y toallas en los hombros para dar la idea de un cuento árabe. El turbante es una tira larga enrollada en la cabeza como más les guste.
La escenografía debe dar la idea de que se trata de un rey moro. Basta colocar al fondo una o dos ventanas recortadas en papel, con la forma lobulada que los árabes usaron en sus alcázares o palacios.
La utilería será un sol y una luna recortados y pintados en cartón, con un palo que sirva para sostenerlos. Conseguirán unos cojines y dos banquitos tapados con una tela.
Si en la escena no hay telón, un niño puede decir ante el público: "¡Que se levante el telón!" y todos lo imaginarán.
Primer Acto
(Al abrirse el telón aparece el rey moro en camisón. Está recostado entre cojines. Se sienta y se despereza con mucho trabajo. Está viejo y achacoso. Tose varias veces. Tocan a la puerta.)
Rey
Adelante... adelante.
Consejero
entra
¿Cómo ha pasado la noche Su Majestad?
Rey
Mal... mal... mi buen consejero. Te iba a llamar. Me alegro de verte. La tos no me dejó dormir. Tampoco esta preocupación que tengo.
Consejero
¿Cuál es, Majestad?
Rey
Amanezco cada día más viejo y achacoso... y muy cansado. Es hora de que uno de mis hijos gobierne el reino en mi lugar.
Consejero
pensativo
Cualquiera de los tres sería un buen rey. Los tres son buenos, inteligentes, sanos y valientes.
Rey
Ese es el problema: ¿Cómo saber cuál de los tres gobernará mejor?
Los dos se quedan pensativos un rato, sin hablar. Se rascan la cabeza, caminan de un lado para otro como leones enjaulados.
Consejero
feliz
¡Tengo una idea! ¡Una buena idea, Majestad!
Los dos se secretean. Con sus gestos y ademanes el rey muestra que aprueba y que está satisfecho. Sale el consejero. El rey toca una campanita. Aparece el sirviente número uno y hace una gran reverencia juntando las palmas de las manos cerca de su cara, al estilo oriental.
Rey
Hazme el favor de decirle al príncipe Jamet, el mayor de mis hijos, que venga enseguida a ayudarme a vestir.
El sirviente sale de escena después de hacer una reverencia. El rey espera. Se sienta, se levanta, mira hacia la puerta, se pasea de un lado a otro cada vez mas impaciente. Al cabo de un rato Jamet aparece corriendo.
Jamet
¡Discúlpame, padre mío, se me hizo tarde porque...
El Rey
interrumpe
Bueno, bueno, basta de disculpas y ayúdame a vestir.
Jamet
Sí, sí, enseguida... (Grita) ¡Ayuda de cámara!
Aparece en escena el ayuda de cámara. Hace una gran reverencia
¡Anda, trae pronto el traje del rey mi padre!
Ayuda de cámara
Pero... ¿cuál de todos?
Jamet
dudoso
Pues... pues... déjame preguntar. (Va hacia el rey.) ¿Qué traje quieres ponerte hoy?
Rey
El traje de brocado azul con adornos amarillos.
Jamet
(Corriendo hacia el ayuda de cámara.) ¡Que traigan el traje azul de brocado con adornos amarillos para el rey!
Ayuda de cámara
Está bien, príncipe Jamet. (Hace bocina con las manos y grita.) ¡Sirviente número uno!
Aparece el sirviente número uno y hace una gran reverencia
Ordena que traigan los adornos amarillos para el traje de brocado azul del rey.
El sirviente número uno hace una reverencia. Forma bocina con las manos y grita
Sirviente 1
¡Sirviente número dos!
Sirviente número dos aparece. Hace una reverencia
¡Ordena que traigan el traje para el rey azul de brocado con amarillos adornos!
Aquí se puede seguir haciendo el juego con todos los niños que quieran participar, dando la orden cada vez más alrevesada. Esto se puede hacer con voces desde adentro. El juego puede seguirse con los zapatos, el turbante, el manto. Mientras, el rey bosteza, muestra impaciencia y aburrimiento. El ayuda de cámara lo va vistiendo a medida que recibe las prendas de vestir, completamente diferentes a las que pidió.
Rey
(Muy impaciente) ¡Se ha hecho tardísimo, hijo mío! Tendrás que recorrer tú solo la ciudad. Cuando regreses, me contarás lo que viste.
Jamet
Sí, padre mío, así lo haré.
Rey
Ordena que te den un buen caballo.
Jamet hace una reverencia y sale de escena. Luego sale el rey cabizbajo. Para dar la idea de que ha transcurrido un día, pasa un niño por toda la escena llevando un gran sol en la mano. Camina despacio.
Segundo Acto
Misma escenografía
Al abrirse el telón, está el rey en camisón, sentado entre los cojines. Tocan.
Rey
Adelante.
(Entra Jamet muy cansado y se sienta en el taburete.)
Jamet
Buenas noches, padre mío. ¡Vengo tan cansado!
Rey
Dime: ¿Cómo te fue?, ¿qué viste?, ¿qué oíste?
Jamet
¡Me divertí tanto! A mi paso toda la gente gritaba: "¡Que viva el hijo de nuestro buen rey!" Los músicos tocaron todo el tiempo y los grandes del reino me ofrecieron un banquete.
Rey
Bosteza
Bien, hijo mío, puedes retirarte. Estás cansado de tanta fiesta y yo no me siento bien.
Jamet
Que descanses, querido padre.
(Hace una reverencia y ademán de irse.)
Rey
¡Ah! Pídele a tu hermano Omar que venga mañana temprano para que me ayude a vestir.
Jamet
Sí, padre mío. (Sale de escena.)
El rey se recuesta en los cojines y duerme. Cruza la escena un niño con una luna en la mano. Camina despacio y de puntitas. Apenas desaparece la luna, otro niño asoma el sol en una orilla de la escena. El rey despierta, se sienta, tose, se levanta, ve por la ventana. Ve hacia la puerta. Da vueltas con impaciencia. Omar entra corriendo.
Omar
¡Discúlpame, padre mío, anoche no dormí bien y no pude levantarme!
Rey
No perdamos más tiempo y ayúdame a vestir.
Omar (Grita)
¡Ayuda de cámara, ven pronto! ¡Trae la ropa del rey mi padre!
Ayuda de cámara
Pero ¿qué ropa he de traer?
(Aparece, hace una reverencia)
Omar
¿Qué traje deseas ponerte hoy?
Rey
Me gustaría el traje verde con adornos dorados.
Aquí se hace el mismo juego para todas las prendas: cada quien va cambiando de lugar una o varias palabras en cada una de las órdenes. El ayuda de cámara va vistiendo al rey a medida que van llegando las prendas, completamente distintas a las que pidió.
Rey
¡Ay, hijo mío! Se ha hecho tan tarde que no podré acompañarte. Ve tú solo. A la noche me contarás lo que viste.
Omar
Así lo haré, padre mío. (Hace una reverencia y se va)
El rey sale y atraviesa la escena un niño llevando el sol
Tercer Acto
Al abrirse el telón, está el rey en camisón, recostado en los cojines. Tocan.
Rey
Adelante.
Omar (Entra, saluda al rey, se sienta en el taburete)
Bueno, estoy al fin aquí para contarte lo que vi en la ciudad, capital del reino.
Rey
Te escucho con gusto, hijo mío.
Omar
Los grandes del reino me llevaron a visitar las fortalezas que rodean la ciudad. Después fuimos al muelle, donde de un barco descargaron las más ricas telas que puedas imaginar, y las más bellas joyas traídas de lejanas tierras. Recibí muchos regalos para ti y para mis hermanos.
Rey
(bosteza)
Bien, bien, Omar, me alegro de que estés contento. Ahora ve a descansar y no olvides decirle a tu hermano menor que venga mañana temprano para ayudarme a vestir.
Omar
Está bien, padre mío. Que descanses. (Hace una reverencia y se va.)
El rey se recuesta y ronca. Atraviesa la escena un niño llevando la luna. Otro niño asoma al sol. Entra Asad, el hijo menor del rey, de puntitas. Se sienta junto al rey que, al cabo de un momentito, despierta.
Rey
Veo que madrugaste, mi querido Asad. Me hubieras despertado.
Asad
¿En qué puedo servirte, padre mío?
Rey
Estoy ya tan viejo, que necesito ayuda para vestirme.
Asad
Es un gusto para mí ayudarte. ¿Qué traje quieres ponerte hoy? (Saca un papel y un lápiz para apuntar todas las órdenes.)
Rey
Hoy me gustaría usar el traje rojo con adornos dorados.
Asad
¿Y qué turbante quieres?, ¿qué zapatos?
Rey
Pues el turbante blanco con rayitas azules y las calzas verdes.
Asad
¿Qué caballo escogerás para tu paseo por la ciudad?
Rey
El negro venido de Arabia que me regaló mi hermano.
Asad
(Llama con las palmas de las manos.) ¡Ayuda de cámara! (Entra el ayuda de cámara.) Ten la amabilidad de traer toda la ropa del rey mi padre tal como está apuntado en esta lista (le entrega el papel) y que nadie se equivoque. (Sale el ayuda de cámara y reaparece con la ropa. Se oye un relincho. Asad viste al rey.)
Asad
Yo mismo vestiré a mi padre. (Al ayuda de cámara.) Puedes retirarte. (Acaba de vestir al rey.) Padre mío, estás listo para salir. El caballo espera en el patio. (Relincho.)
Rey
He decidido que visites tú la ciudad en mi lugar, porque yo prefiero pasear un poco por los jardines del alcázar.
Asad
Lo haré con gusto, padre mío.
Hace una reverencia y se va. El rey sale detrás de Asad. Atraviesa la escena el niño que lleva el sol. El rey entra a escena y se sienta en el estrado. Tocan a la puerta.
Rey
Adelante, hijo mío.
Entra Asad muy cansado y se sienta junto al rey en el taburete después de saludarlo. Está vestido como un mendigo.
Rey
Te veo muy cansado y, además, ¿por qué andas vestido de ese modo?
Asad
Estoy cansadísimo de tanto caminar.
Rey
¿Qué? ¿No usaste mi caballo negro?
Asad
No, querido padre, quise ir a pie y vestido como el más humilde de tus criados. Así nadie me reconoció y pude meterme por todas partes. Abrí los ojos y los oídos: hablé con mendigos, artesanos, vendedores y..., estoy muy triste
Rey
Anda cuenta, Asad, sigue contando.
Asad
Estoy triste porque tu reino es menos feliz de lo que parece: el que trabaja más es el que menos tiene. Vi gente sin oficio vagando por las calles.
Rey
Sigue tu relato, Asad.
Asad
Supe que los grandes del reino acumulan en sus graneros el trigo de todo el año, para venderlo más caro en el invierno..., y...
Rey
¡Basta, hijo mío, basta! Ya sabía yo todo eso, pero estoy demasiado viejo y poco puedo hacer. Tú eres joven y sabrás gobernar porque estás dispuesto a servir. Tú serás mi sucesor.
Reinarás desde mañana para que yo pueda morir tranquilo. (Se abrazan.)
Telón



martes, 16 de octubre de 2018

MANUAL DEL CUENTACUENTOS


Manual para aprender a contar cuentos


por Antonio Manuel Herreros Vega




Los cuentos son el medio que, en la edad infantil, tienen
padres  y  profesores  para  introducir  de  una  forma  amena  y
divertida a los niños/as en el mundo de la Literatura Infantil, fomentando con esto el gusto y disfrute de la  lectura  como medio de comunicación.
Se trata de introducir a los niños/as en el mundo de la lectura utilizando medios directos y divertidos para ellos.
Con este manual se pretende que los padres actúen, tanto en casa como en el aula, de una forma amena y dinámica y que creen un ambiente lúdico para sus hijos e hijas fomentándose así la imaginación de todos. Para ello se presentan diversas formas y útiles para que a los padres y madres les sea mucho más fácil adentrarse en el mundo de los cuentos.








Clasificación de los cuentos
(Según A. R. Almodóvar)



Cuentos maravillosos
Aquellos donde suceden hechos totalmente fantásticos y tiene un elemento mágico decisivo. Si están completos, pueden tener siete personajes arquetipos: HÉROE, FALSO HÉROE, AGRESOR, VÍCTIMA, PADRE DE LA CTIMA, DONANTE DEL OBJETO MÁGICO Y AUXILIARES.






Ejemplos: príncipes encantados (La bella y la bestia), princesas
encantadas, niña perseguida (Blancanieves, Cenicienta), niños valientes, ambición castigada.



Cuentos de costumbres
Donde se cuentan sucesos (a veces extraordinarios, aunque sin magia) ocurridos a gente corriente. Se ridiculiza a los nobles y cabe el componente humorístico, convirtiéndose a veces en parodias de los maravillosos.





















Ejemplos: niños en peligro (Garbancito), pobres y ricos, cuentos de miedo, de rarezas de príncipes.



Cuentos de animales
Sin las moralejas propias de las fábulas, se parecen a éstas en que los protagonistas son animales personificados y en que los humanos, si aparecen, lo hacen como personajes secundarios.


Ejemplos: correrías del lobo (los siete cabritillos y el lobo), los animales y el hombre (Caperucita roja), acumulativos y disparatados (la casa de Pedro, el gallo Kiriko).







A cada edad un cuento




Aunque no debemos descartar la narración de todo tipo de relatos  convenientemente  adaptados,  veamos  cuáles  son  los gustos o necesidades de cada edad (según E. Forn):


De 2 a 4 años: onomatopeyas, ristras de sonidos sin sentido, pocos  personajes  y  situaciones,  simplicidad  en  el  argumento, mejor si se repiten las escenas con los mismos o distintos personajes, repeticiones rimadas (que ellos repiten con agrado), animales personificados,... En esta edad “el interés glósico es tan vivo, que se asimilan palabras como se asimila fósforo”, quedando el  desenlace  y  el  argumento,  la  mayoría  de  las  veces,  en  un segundo plano.
Algunos ejemplos: La ratita presumida, el gallo Kiriko, Caperucita,
los siete cabritillos y el lobo


De 4 a 5 años: comienza la imaginación a “borbotones”; introducirles cuentos maravillosos (de hadas) con argumento sencillo, una vez que hemos utilizado ampliamente los animales, pues  transmiten  ingenuidad,  viveza,  elegancia,  imaginación  y gusto literario.
Algunos ejemplos: Pulgarcito, Blancanieves, Cenicienta, Garbancito,...


De 5 a 7 años: cuentos clásicos con enseñanza, pero huyendo de las traidoras moralejas, porque los niños se defraudarán como nosotros cuando, al leer una supuesta noticia, descubrimos que escondía un anuncio publicitario.
Algunos ejemplos: el patito feo, la Bella y la bestia, Pinocho,...






Ya tenemos la base. A partir de los 7 años, estos mismos cuentos
recobrarán valor junto a los autores actuales y comenzará el gusto y la elección propia.





Cómo narrar cuentos


ELOCUCIÓN:
-   Lenguaje claro fonéticamente.
-   Voz agradable, clara y bien modulada.
-    Para no tener que gritar, dirigirnos apuntando a los oyentes más alejados.
-   Evitar el tono monótono.
-   Buscar la sencillez en la expresión, en el estilo y en la
entonación.
-   Podemos imitar la forma de hablar y los ademanes de los
personajes.
TRANQUILIDAD Y SEGURIDAD:
-   Por eso debemos dominar el relato.
-    Tener recursos en caso de olvidar o error, pasándolo por alto o volviendo sobre nuestras palabras (si reconocemos el error, confundimos a los niños/as y rompemos el encanto).
RITMO:
-   Dar vivacidad a las acciones.
-   Ojo con las explicaciones o descripciones.


EXPRESIÓN DRAMÁTICA:
-   Gracias a las modulaciones de voz, movilidad de la mirada y
gestos, equilibrándolo con naturalidad.
-    No consiste en ejercitarse como actor, sino en disponerse interiormente con emoción.
IMAGINAR:
-   Lo que se cuenta le dará más realismo a nuestras palabras.




HUMOR:
-   Preparad el ambiente cuando venga algo simpático, les da la
seguridad de su próxima risa y establece cierta complicidad con el narrador.
-   Dejad tiempo para las risas y para las frases importantes
del cuento.
ENTUSIASMO:
-    ¿Cómo lograrlo? Primero afición y compenetración con el cuento:  es nuestro cuento  (lo  hemos  creado)  y  segundo empezar fingiendo interés y acabaremos tenndolo.
CORRESPONSABILIDAD:
-   Sin  romper  la  magia  del  relato,  hacerles  partícipes  del
mismo, animando a la formulación de hitesis sobre qué ocurrirá.




Diversas formas de contar cuentos


Lectura de un libro
Los niños/as a partir de 3 años no sólo pueden ya mantener
la  atención durante una lectura, sino  que pueden comprender siendo además un buen medio para que empiecen a reconocer el texto escrito como vehículo de comunicación y sirve como ejercicio previo de comprensión lectora (según un estudio realizado por Mª Carmen Rodríguez y publicado en la revista AULA), siempre que apliquemos los consejos del capítulo Contar un cuento”, y tras un estudio que vayamos a leer.
Observar y conversar sobre la portada, el título y las ilustraciones; seguir la lectura con el cuento delante; conversar previa y posteriormente sobre su contenido (buscando la significatividad); hacer hipótesis durante la lectura o anticipar una historia deducida del tulo, son recursos útiles para esta actividad que aporta una información y un trabajo escolar diferente y complementario al relato oral.




(Pueden ser útiles esos cuentos gigantes que se complementan
con otros más pequeños).



Marionetas
Se  pueden  utilizar  marionetas  autoconstruidas,  que  se
pueden realizar de diversas maneras.


Narración apoyada con disfraz
Un  personaje  fantástico  o  del  mismo  cuento  viene  a
contarnos qué ocurr cuando Pueden ser la bruja, un pirata, la princesa,  el  caballero,  el  pastor,  o  la  abuelita  que  cuenta cuentos.
Otra forma: a medida que aparecen los personajes al narrar la historia, vamos reclutando actores de entre los niños, los disfrazamos rápidamente o les colocamos una máscara, teniendo que representarla escena que se esté narrando.


Narración apoyada con lámina
Es una de las formas de contar un cuento más clásicas.


Cuento-canción
Contar una historia a través de una canción, que apoyaremos con dibujos. Útil sobre todo para recordar cuentos ya narrados.




Preparar el ambiente para el cuento




-   Poner a los niños /as de modo que todos vean al narrador.

     
        
                                                 


                                              




-   Abrir  espacio  en  el  aula  retirando  mesas  y  sillas  y
poniendo en su lugar alfombras. También pueden quitarse
los zapatos para que estar más cómodos.


-   Poner el aula en penumbra.


-   Antes de la sesión, conviene que pasen todos por el WC
para evitar interrupciones.


-   Antes de narrar el cuento, podemos conversar sobre el título, los personajes, el tema, qué pasará, dónde se desarrollará  la  acción, intentando siempre pedirles  su opinión y sus predicciones.


-   Podemos  conseguir  expectación  y  silencio  con  alguna canción sobre el tema, un gesto, música ambiental,...


-   No interrumpir ni para regañarles; los demás perderían la atención. Es mejor meter, a quien molesta o esdistraído, dentro de la narración.


-   Podremos valernos de objetos relacionados con el relato o de dibujos de los personajes que iremos mostrando a lo largo del relato.




Formas tradicionales de comenzar un cuento

*Había una vez
*Érase una vez
*Érase que se era…
*Era vez y vez
*Hace mucho tiempo
*En la tierra del olvido, donde nadie se acuerda ya de  nada…
*Cuentan y no paran de contar
*Cuenta la gente




*Cuentan los que lo vieron
*En tiempos de Maríacastaña
*Cuentan
*Allá por el año catapún
*En un país muy lejano
* Vivía una vez
*Cuando los burros volaban, uno que lo vio me contó
*Pues señor,


Formas tradicionales e imaginativas de acabar un cuento


*.Cuento contao, cuento acabao, por la chimenea se van al tejao (y del tejao al pozo pa que no lo escuche ningún mocoso).
*Colorín colorado, este cuento se ha acabado.
*… Colorín colorado, este cuento se ha acabado. Toma un poquito de
alcaravea para que mañana lo veas.
*… Colorín colorado, este cuento se ha acabado, con pan y pimiento y rábanos asados.
*Y quien no levante el culo lo tiene achicharrado ( o se le queda pegado).
…¿Te ha gustao? Pues por eso te lo he contao.
*Y voy por un caminito y voy por otro y si este cuento te gustó, mañana te
cuento otro.
*Y fueron felices y comieron perdices y a mí no me dieron porque no quisieron (o a mí me dieron los huesos en las narices).
*Y aquí se romp una taza y cada quien para su casa.
*Y cataplán, cataplín, ya hemos llegado hasta el fin.
*Y entra por el sano, y sale por el roto, el que quiera que venga y me cuente otro.
*…Esto es verdad y no miento, y como me lo contaron te lo cuento.
*Como me lo contaron te lo cuento y lo que se me olvida me lo invento.
*Y así pasaron muchos años hasta que este cuento se perd entre castaños.
*Y este cuento se acabó. Cuando lo vuelva a encontrar te lo volveré a contar.
*Y como dice don Crispín, este  cuento lle a su fin.
*…Se acabó el cuento y se lo llevó el viento y se fue por el mar a dentro.
*Y aquí termina esta historia, más larga que una zanahoria.





Actividades posteriores a la narración




Aquí les mostramos algunas de las muchas actividades que se  pueden  realizar  con  los  niños  y  niñas  después  de  haber contado un cuento. Este tipo de acciones ayudan a los críos a afianzar  la  historia  y  a  desarrollar  más  aun  su  inmensa imaginación.
Colorear un dibujo de algún personaje del cuento. Representar los sentimientos de algunos personajes de la
historia mediante el mimo. Por ejemplo: ¿Q cara puso
Caperucita al ver al lobo?.


Inventar nuevas aventuras con algunos personajes del cuento.


¿Esto  de  quién  es?:  se  les  muestra  a  los  niños  y  niñas objetos o dibujos de la historia y éstos deben decir a que personaje pertenece o en qué escena aparece.


Colocar nombres compuestos a los personajes usando pareados. Por ejemplo: Pinocho Bizcocho.


Adivinar a un personaje u objeto del cuento a partir de su descripción.


Decir todos los usos posibles de aln objeto del cuento: la escoba de la bruja, las botas de Pulgarcito,……


¿Q será  de…?:  una  vez  analizados  los  elementos  que posee un personaje, preguntamos a los niños y niñas sobre

10                        PROYECTO CUENTACUENTOS
Proyecto de animación a la lectura






su utilidad o paradero una vez concluida la aventura. Por
ejemplo: si la bruja se caracteriza por la nariz, la


escoba,¿Q será de la escoba de la bruja cuando no la use para volar?.


Mira la pared”: consiste en proyectar escenas de un cuento mientras se relata. En una segunda sesión se vuelven a proyectar las escenas pero cambndolas de sitio y los niños tendrán que decir cual iba antes o después.


“Elige la moda”: consiste en enseñar un dibujo de un personaje y proponer a los niños y niñas que le confeccionen ropas más modernas. Tras dibujarlas se le pondrán al personaje esa ropa y se verá la diferencia.


Tú te equivocas”: se trata de que el niño o niña descubra errores que comete el lector al escuchar por segunda vez una historia.


Biografías: consiste en crear la biografía de un personaje de un cuento, poniendo como se llama, donde vive, quienes son sus padres, como viste.